Pregunta a cinco bandas cuánto les costó su directo y tendrás cinco respuestas distintas, casi siempre porque nadie lo contó todo. Esta guía pone números al cuadro completo de 2026: monitoraje, equipo de reproducción, interfaces y cables, local de ensayo y el software que lo sostiene. Las cifras de hardware son rangos aproximados en euros, sin marcas, para que montes un presupuesto y no una lista de deseos.
Monitoraje: la mayor partida después de los instrumentos
El in-ear suele ser la primera compra seria, y la decisión entre cable e inalámbrico marca el presupuesto. Un montaje por cable por músico (petaca amplificadora más auriculares universales) empieza en torno a 100 a 200 € y cubre a quien toca desde un sitio fijo: batería, teclista, cualquiera plantado en un micro.
Lo inalámbrico es donde saltan los números: un enlace de radio (transmisor más receptor) va de unos 300 € a más de 1.000 € por músico, y los auriculares a medida añaden varios cientos de euros por par. La respuesta práctica es un montaje mixto: cablea las posiciones estáticas y paga lo inalámbrico solo donde alguien se mueve, normalmente la voz y una guitarra.
- Montaje por cable por músico: en torno a 100 a 200 €
- Enlace inalámbrico por músico: de unos 300 € a más de 1.000 €
- Auriculares a medida: varios cientos de euros por par
- Mezcla cable e inalámbrico: paga el movimiento solo donde lo hay
El equipo de reproducción: iPad o portátil
Si la banda corre backing tracks o un click, algo tiene que reproducirlos. Las dos opciones realistas en 2026 son una tablet con una app de reproducción dedicada o un portátil con un DAW o software de playback. Un iPad reciente reacondicionado o de segunda mano cae entre 300 y 600 €, arranca en segundos y hace un solo trabajo.
Un portátil es más flexible y más caro: una máquina en la que confiarías sobre un escenario rara vez baja de 800 € nueva, y el software encima añade de 100 a 600 € en licencia o suscripción. Elijas lo que elijas, presupuéstalo como dedicado: un ordenador que también es tu máquina de correo es un riesgo, no un ahorro.
- iPad reacondicionado o de segunda mano: entre 300 y 600 €
- Portátil apto para escenario: rara vez baja de 800 €, más el software
- Sea cual sea, el dispositivo debería hacer un solo trabajo
Interfaces, splitters y el presupuesto de cables que nadie planifica
Para mandar la música a la sala y el click a la banda hace falta más que una salida de auriculares. Una interfaz con varias salidas cuesta entre 150 y 500 € según cuántas salidas separadas quieras: dos bastan para música más click, cuatro dan margen para stems o envíos de monitor separados.
Después llega la partida que nadie presupuesta: cajas DI, un splitter o sub-snake pequeño, adaptadores, cables de repuesto y una regleta propia. Contado con honestidad son otros 150 a 400 €, y es lo que falla primero cuando compras lo más barato.
- Interfaz con varias salidas: entre 150 y 500 €
- DI, splitter, repuestos y alimentación: otros 150 a 400 €
- Los cables baratos son donde primero muere la fiabilidad
Local de ensayo y el resto de costes recurrentes
El hardware es casi todo pago único; el local es para siempre. En la mayoría de las ciudades españolas una sala por horas cuesta entre 10 y 25 € la hora, y un local mensual privado entre 150 y 400 € según la ciudad y el espacio. Ensayar cada semana por horas sale por 50 a 100 € al mes; un local mensual repartido entre los miembros suele salir por menos.
Suma las partidas silenciosas: cuerdas, baquetas y pilas (10 a 30 € al mes entre toda la banda), reparaciones puntuales y el transporte a ensayos y bolos. Ninguna es dramática por sí sola; juntas son un número mensual real.
- Salas por horas: entre 10 y 25 € la hora
- Local mensual privado: entre 150 y 400 €
- Consumibles y reparaciones: partidas pequeñas que suman
La capa de software: reproducción, organización y ticketing
La última columna es el software: algo que reproduzca los tracks, algo que organice los shows (fechas, setlists, stage plots, dinero) y algo que venda entradas. Como tres suscripciones separadas, esas partidas suben rápido; conviene poner precio a la capa entera.
PadVox cubre las tres en una sola app, y solo paga el propietario del proyecto: los miembros invitados tienen acceso completo gratis. Hay prueba gratuita en Solo (7 días) y Band (14 días, sin tarjeta). El ticketing no añade cuota mensual: las ventas pagan una comisión (6% en Solo y Band, 4% en Stage Pro, 2% en Agency) más el procesado del pago, y el dinero va directo a la cuenta de la banda.
- Free (0 €): 1 proyecto y reproducción básica, suficiente para probar el flujo
- Solo (12 €/mes): la capa de directo individual: MIDI, Apple Watch, teleprompter, sync de stems en la nube y ticketing con un tipo de entrada
- Band (24 €/mes): la capa de equipo: reproducción sincronizada, mezclas in-ear personales, stage plots, riders y giras para hasta 4 miembros
- Stage Pro (59 €/mes): el back office de gira: day sheets, settlement y finanzas multi-moneda
- Agency (149 €/mes): finanzas consolidadas e informes de todos los proyectos
Cuánto suma todo para un cuarteto
Puesto junto, un cuarteto que pasa al in-ear con un dispositivo de reproducción aterriza más o menos aquí: monitoraje por cable para tres posiciones estáticas más un enlace inalámbrico (600 a 1.600 €), dispositivo de reproducción (300 a 800 €) e interfaz con cableado (300 a 900 €). Llámalo 1.200 a 3.300 € de pago único, y nada te obliga a comprarlo de golpe: primero el cable, después lo inalámbrico.
Al mes, el cuadro es el local (50 a 400 € según el modelo), los consumibles (10 a 30 €) y la capa de software (de 0 a 59 € cubre a la mayoría de las bandas en activo). El pago único impresiona, pero el mensual decide si el proyecto es sostenible. Presupuéstalo primero.
- Hardware de pago único: entre 1.200 y 3.300 € para un cuarteto
- Al mes: local, consumibles y software, entre 60 y 490 €
- Compra por fases: cable primero, inalámbrico donde compense
- El número mensual decide la sostenibilidad: presupuéstalo primero